Como todas las cosas empiezan por el principio, iniciaremos contando el inicio de este proyecto.
Yo, Selene Ortega (la maquinista de El trenecito lector), llegué a vivir a esta ciudad en el año 2009. Desde que conocí el Programa Nacional Salas de Lectura (PNSL) tuve la inquietud de formar parte de dicho proyecto. Sin embargo, me encontraba en una etapa un poquito difícil: ciudad nueva, estilo de vida nuevo y, además, era mamá primeriza. Poco a poco fui adaptándome y conociendo mi nuevo hogar: Los Cabos. Fue así que inicié con un proyecto personal llamado "Avioncitos de papel - Taller de literatura infantil" que, como su nombre lo dice, estaba destinado a trabajar la literatura hecha para los niños.
Pese a que Avioncitos de papel tuvo muy buena aceptación por parte de los padres de familia y también de los niños, aún seguía en mí la espinita de tener un proyecto para fomentar el hábito de la lectura y la escritura y que, además, fuera totalmente gratuito.
Antes de seguir narrándoles mi aventura, quiero hacer un pequeño paréntesis para explicarles cómo funciona el PNSL y así entiendan un poquito mejor mi situación.
El PNSL es un programa del Gobierno Federal que tiene más de 20 años de llevarse a cabo. Funciona a través del voluntariado de personas, que como yo, quieren contagiar a los demás el maravilloso gusto de leer y escribir. Estos voluntarios se preparan mediante un diplomado ofrecido por la Secretaría de Cultura en conjunto con la Universidad Autónoma Metropolitana, coordinado a su vez por los gobiernos estatales. Dicho diplomado está conformado por 8 módulos de más de 20 horas cada uno. Es decir, que todos los voluntarios nos preparamos arduamente para llevar a cabo esta maravillosa labor.
Para que una sala de lectura empiece a trabajar, la Secretaría de Cultura y los Institutos de Cultura estatales, dotan al mediador con un acervo de poco más de 100 libros, los cuales se les entregan de manera dosificada, es decir, no se dan los 100 libros en una sola entrega. Dicho acervo es conocido como "acervo semilla" y cada mediador tiene la responsabilidad de hacerlo crecer a través de diversas dinámicas, principalmente consiguiendo donadores que sientan simpatía por el proyecto.
Pues bueno, volviendo a mi aventura personal, les comentaba arriba que el mediador se prepara, pero yo no podía entrar al diplomado porque los cursos se daban en la capital del estado y para mí, mamá primeriza como les dije, resultaba imposible alejarme tantos días de casa.
Pero resulta que a finales de julio del 2015 mi sueño se hizo realidad:
¡Salió la convocatoria para ingresar al Módulo 1 del Diplomado de Profesionalización de Mediadores de Salas de Lectura!
Y por si fuera poco: ¡En Los Cabos!
Sin pensármelo dos veces, ni hacer cuentas, ni planificaciones de ningún tipo, ¡ME INSCRIBÍ en cuanto vi el anuncio!
No fuera siendo que se llenara el cupo y yo no entrara.
Fue una experiencia tan alentadora, tan motivante, ¿ustedes saben lo que se siente encontrar a más de 30 personas que sientan pasión por lo mismo que tú? Pues eso me pasó a mí al asistir al primer módulo del PNSL. Se forjaron vínculos muy lindos y conocí personas que me ayudaron a hacer realidad El trenecito lector.
Foto del recuerdo con la nueva generación de mediadores de lectura de Los Cabos.
Recibiendo mi constancia de culminación del Módulo 1, de manos de nuestro docente Ricardo Lugo Viñas y del Enlace Estatal de Salas de Lectura, Jorge Briseño (el jefe güero, como le digo de cariño)
Pero la cosa no acababa ahí, apenas había dado el primer paso con el que lograría concretizar mi proyecto. Resulta que los libros nos los darían hasta terminar el módulo 2 y, la verdad, yo me moría por iniciar. Por si no lo saben, estudié Lengua y Literatura Hispánicas, así que me dije a mí misma: mujer, ya tienes libros para poder empezar, ¡a darle! Fue así que me di a la tarea de ir separando el material infantil que tenía en los estantes de mis libreros, llevar a cabo la construcción del tren (la cual fue posible gracias a los abogados de García y Asociados), una vez construido el tren hacía falta pintarlo y esto se logró gracias a los mediadores de la sala de lectura La hermanita de Ysabela, quienes me hicieron el favor de donar pinturas.
Y en el intermedio de prepararlo todo, surgían actividades interesantes a las cuales asistir y que también servirían como preparación para el viaje que estaba a punto de iniciar. Fue por ello que comencé a asistir a diversos eventos culturales (como lo hiciera antaño en mi tierra natal) que se dieron previo a la inauguración de mi sala de lectura.
En agosto de 2015 asistí al Taller de Poesía impartido por José Ángel Leyva, en Cabo San Lucas, específicamente en la Librería Macondo
José Ángel Leyva. Director de "La Otra. Revista de Poesía".
Todos atentos escuchando las palabras de Sandino Gámez, Coordinador de Fomento Editorial del ISC.
Con los poetas José Ángel Leyva y Vico Caballero.
En septiembre la sala de lectura "La maroma de Kinesis" organizó una presentación con Ulises Mora, quien fuera uno de los ilustradores del famoso cómic mexicano Chanoc y ahí estuve deleitándome con el sinfín de historias que este gran señor tenía para contarnos.
En compañía de Fabiola García y Ulises Mora.
También en este mes se llevó a cabo en Cabo San Lucas un taller de capacitación para promotores culturales, dicho taller fue impartido por los chavos de El Grito Colectivo AC. Fue en este taller donde tuve la gran fortuna de conocer a mi ahora entrañable amiga Sofía Chiquetts, quien se ha convertido en uno de los motores más importantes de El trenecito lector, y que además es una de mis contagiadas, pues meses después de la apertura de mi sala, ella también inició labores con la suya, y déjenme decirles que realiza un incansable y hermoso trabajo con los hijos de los marinos, no me cabe duda que su trabajo marcará las vidas de todos los niños con los que trabaje y por si quieren conocer su sala de una vez les paso el dato: Sala de Lectura Capitán Constantito Urrutia.
Recibiendo mi constancia del taller de promotores culturales.
Y en octubre de 2015, justo una semana antes de la gran inauguración de El trenecito lector tuve la oportunidad de participar (¡de nuevo al ruedo¡) en un evento relacionado con la literatura. Fue la primera vez que me atreví a dejar a mis hijos con mi esposo en casa (sí, hijos, desde que empiezo a narrarles hasta la fecha ya pasaron 5 años). Y me lancé a las Lunas de Octubre, el encuentro literario más importante de Baja California Sur, en donde pude convivir con grandes personalidades del quehacer cultural de nuestro país y de nuestra región.
Espero no haberlos mareado con todo este texto. En la siguiente entrada hablaremos de la inauguración y días posteriores.
Todas las fotos de todas las actividades realizadas en El trenecito lector, pueden encontrarlas en nuestra Fan Page.















